Comparte tu historia

Si eres o has sido cuidador de un adulto mayor en Chile, tu experiencia tiene valor. Lo que aprendiste, lo que te costó, lo que te ayudó — puede ser exactamente lo que alguien más necesita leer hoy.

No necesitas que sea una historia perfecta

No buscamos relatos heroicos ni conclusiones optimistas. Buscamos experiencias honestas — lo que fue difícil, lo que funcionó, lo que desearías haber sabido antes. Eso es lo que más ayuda a quien está empezando.

Preguntas que pueden orientarte — no tienes que responderlas todas
  • ¿Cómo llegaste a asumir el rol de cuidador? ¿Fue una decisión o simplemente pasó?
  • ¿Cuál fue el momento más difícil? ¿Y el más inesperado?
  • ¿Qué impacto tuvo en tu trabajo, tu vida social o tu salud?
  • ¿Accediste a algún beneficio del Estado? ¿Cómo fue ese proceso?
  • ¿Qué te hubiera ayudado saber desde el principio?
  • ¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando a cuidar?
  • Si ya no eres cuidador — ¿cómo fue el proceso de cierre?

Los datos que compartas se usarán exclusivamente para esta iniciativa editorial. No los compartimos con terceros ni los usamos con fines comerciales.

¡Gracias por compartir tu historia!

La recibimos y la revisaremos con cuidado. Si necesitamos más información te contactaremos al correo que dejaste. Tu experiencia puede ayudar a alguien que está empezando este camino.

Ver historias de otros cuidadores