Medicamentos de alto riesgo
en adultos mayores

Algunos medicamentos muy comunes en Chile son especialmente peligrosos para personas mayores de 65 años. Esta guía explica cuáles son, qué riesgos tienen y qué señales vigilar.

Los criterios de Beers son una lista de medicamentos potencialmente inapropiados para adultos mayores, elaborada y actualizada periódicamente por la Sociedad Americana de Geriatría. Identifican fármacos que en personas mayores de 65 tienen mayor probabilidad de causar daño que beneficio, debido a los cambios fisiológicos del envejecimiento.

Muchos de estos medicamentos se prescriben y venden libremente en Chile. Algunos son de uso muy frecuente. El objetivo de esta guía no es alarmar — es informar para que puedas hacer las preguntas correctas a tu médico.

Importante: que un medicamento esté en esta lista no significa que no se pueda usar nunca. Significa que en adultos mayores requiere mayor precaución, dosis ajustadas y vigilancia de efectos adversos. Nunca suspendas un medicamento sin consultar con tu médico.

Medicamentos de alto riesgo más frecuentes

Benzodiacepinas
Clonazepam, alprazolam, diazepam, lorazepam, midazolam
Usadas para ansiedad, insomnio o convulsiones. En adultos mayores aumentan significativamente el riesgo de caídas y fracturas, confusión mental, deterioro cognitivo y dependencia física. El cerebro envejecido es mucho más sensible a sus efectos sedantes.
Señales de alerta
Somnolencia excesiva durante el día, mareos al levantarse, confusión o desorientación, caídas frecuentes, pérdida de memoria reciente
Para insomnio: higiene del sueño, melatonina en dosis bajas, trazodona. Consultar con el médico.
Anticolinérgicos de primera generación
Clorfenamina, difenhidramina (Benadryl), clorfeniramina, prometazina
Antihistamínicos comunes para alergias, resfríos y náuseas. Sus efectos anticolinérgicos son especialmente problemáticos en mayores: confusión, retención urinaria, estreñimiento severo, sequedad de boca y riesgo de caídas. Algunos se venden sin receta.
Señales de alerta
Confusión o delirio tras tomarlo, dificultad para orinar, estreñimiento, boca muy seca, somnolencia marcada
Para alergias: loratadina o cetirizina (segunda generación, más seguras). Consultar con el médico.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)
Ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, ketoprofeno, ketorolaco
Muy usados para el dolor y la inflamación. En adultos mayores aumentan el riesgo de sangrado digestivo (úlceras), daño renal, retención de líquidos e hipertensión. El riesgo es mayor con uso prolongado o en personas con problemas renales o cardiovasculares.
Señales de alerta
Dolor abdominal, heces oscuras o con sangre, hinchazón de piernas, presión arterial elevada, disminución de la orina
Para dolor leve a moderado: paracetamol a dosis adecuadas es más seguro. Consultar con el médico.
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Hipnóticos no benzodiacepínicos (Z-drugs)
Zolpidem, zopiclona, eszopiclona
Pastillas para dormir de uso frecuente. Aunque se consideran más seguros que las benzodiacepinas, en adultos mayores también aumentan el riesgo de caídas nocturnas, confusión al despertar y dependencia. Su uso debe ser lo más breve posible.
Señales de alerta
Caídas durante la noche, confusión al levantarse, sonambulismo, dificultad para despertar a la mañana
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Antipsicóticos de primera generación
Haloperidol, clorpromazina, tioridazina
Usados para psicosis, agitación y delirio. En adultos mayores con demencia aumentan el riesgo de ACV, caídas, síntomas parkinsonianos y mayor mortalidad. Deben usarse solo cuando los beneficios superan claramente los riesgos y con revisión frecuente.
Señales de alerta
Rigidez muscular, temblor, movimientos involuntarios, somnolencia excesiva, dificultad para caminar
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Digoxina a dosis altas
Digoxina (Lanoxin)
Usada para la insuficiencia cardíaca y algunas arritmias. En adultos mayores el margen entre dosis terapéutica y tóxica es muy estrecho porque el riñón la elimina más lento. A dosis altas puede causar intoxicación digitálica.
Señales de intoxicación
Náuseas, vómitos, visión amarillenta o con halos, pulso muy lento o irregular — llamar al médico de urgencia

Señales de alerta generales ante un efecto adverso

Estas señales pueden aparecer con cualquier medicamento y deben motivar una consulta médica urgente:

Cuándo llamar al médico de inmediato

Confusión mental o delirio de aparición súbita
Caída que no ocurría antes de iniciar un medicamento
Pulso muy lento, muy rápido o irregular
Dificultad para respirar o hinchazón repentina
Heces negras o con sangre
Orina muy escasa o ausente por más de 8 horas
Reacción alérgica: urticaria, dificultad para tragar, cara hinchada
Cualquier síntoma nuevo que apareció después de iniciar o cambiar un medicamento

Qué hacer si crees que un medicamento está causando problemas

El primer paso es no suspenderlo por cuenta propia. El segundo es comunicarlo al médico con la mayor precisión posible: qué síntoma apareció, cuándo comenzó, si coincide con el inicio o cambio de algún medicamento.

Puedes también consultar con el farmacéutico del CESFAM — tienen formación específica en interacciones y efectos adversos y muchas veces pueden orientarte rápidamente sobre si lo que describes es compatible con algún medicamento del listado.