La polifarmacia — tomar 5 o más medicamentos de forma crónica — no es necesariamente un error médico. Una persona con hipertensión, diabetes, depresión y artrosis puede necesitar legítimamente varios fármacos al mismo tiempo. El problema surge cuando algunos de esos medicamentos ya no son necesarios, cuando se duplican efectos, o cuando las interacciones entre ellos generan más daño que beneficio.
En Chile, la fragmentación del sistema de salud contribuye al problema: un médico del CESFAM prescribe para la hipertensión, un cardiólogo agrega otro fármaco, un traumatólogo receta un antiinflamatorio, y nadie tiene una visión completa de todo lo que toma la persona.
Nunca suspendas un medicamento por tu cuenta. Algunos fármacos pueden causar síntomas de rebote o ser peligrosos si se suspenden de forma abrupta. Si crees que un medicamento ya no es necesario, plantéalo con tu médico.
Por qué la polifarmacia es especialmente peligrosa en adultos mayores
El cuerpo de una persona mayor procesa los medicamentos de forma diferente — más lenta y menos eficiente. Eso significa que los fármacos se acumulan más, duran más en el organismo y tienen efectos más pronunciados. Con 5 o más medicamentos, el riesgo de interacciones negativas crece de forma exponencial.
Caídas y fracturas
Sedantes, hipotensores y algunos antihistamínicos causan mareos y pérdida de equilibrio. El 40% de las caídas en mayores tienen un medicamento como factor.
Deterioro cognitivo
Varios fármacos comunes (anticolinérgicos, benzodiacepinas, opioides) afectan la memoria y la concentración, especialmente en combinación.
Hospitalizaciones
El 30% de las hospitalizaciones de adultos mayores están relacionadas con efectos adversos de medicamentos o errores en su administración.
Interacciones peligrosas
Con 5 medicamentos hay un 50% de probabilidad de interacción. Con 8 o más, la probabilidad supera el 100% — es decir, hay más de una interacción casi segura.
Cascada de prescripción
Un efecto adverso de un medicamento se confunde con una nueva enfermedad y se prescribe otro fármaco para tratarlo — que a su vez produce nuevos efectos.
Incumplimiento del tratamiento
A mayor número de medicamentos, más difícil es recordar cuándo tomar cada uno. El incumplimiento genera descompensaciones y nuevas consultas.
Señales de que algo puede estar mal con los medicamentos
Señales de alerta que deben motivar una revisión médica
Mareos frecuentes, especialmente al levantarse
Confusión mental o pérdida de memoria que apareció o empeoró recientemente
Somnolencia excesiva durante el día
Pérdida de apetito o náuseas persistentes
Constipación severa o diarrea crónica sin causa conocida
Presión arterial muy baja o muy variable
Sensación de que "algo no está bien" desde que se agregó un medicamento nuevo
Cómo pedir la revisión del listado de medicamentos
La revisión periódica de medicamentos se llama "revisión de la medicación" o "reconciliación farmacológica". En el sistema público chileno no siempre se ofrece de forma proactiva — muchas veces hay que pedirla explícitamente.
Frases concretas para decirle al médico
¿Podría revisar todos mis medicamentos y confirmar que cada uno sigue siendo necesario?
He notado que desde que empecé el medicamento X tengo mareos/confusión/somnolencia — ¿puede estar relacionado?
¿Hay algún medicamento que podría suspenderse o reducirse sin afectar mi tratamiento?
¿Hay interacciones entre estos medicamentos que deba conocer?
Veo a varios especialistas y ninguno tiene la lista completa — ¿puede ayudarme a coordinar?
Qué llevar a la consulta para facilitar la revisión
Lista de medicamentos — qué incluir
Nombre de cada medicamento (nombre comercial y genérico si lo sabes)
Dosis de cada uno (cuántos mg o ml)
Frecuencia (cuántas veces al día y a qué hora)
Qué médico lo indicó y cuándo
Medicamentos de venta libre que toma habitualmente (aspirina, paracetamol, antiácidos, vitaminas)
Remedios naturales o hierbas medicinales — también interactúan con fármacos
Si preparar esa lista es difícil, la opción más práctica es llevar todas las cajas y frascos en una bolsa a la consulta. El médico o farmacéutico puede revisarlos directamente.