Los 5 correctos de la medicación
Antes de administrar cualquier medicamento, el cuidador debe verificar estos 5 puntos. Son la base de la seguridad en la medicación — en enfermería profesional y en el cuidado domiciliario.
1. Paciente correcto
Si hay más de una persona en el hogar con medicamentos, confirma que estás tomando el medicamento de quien corresponde. Parece obvio — pero es un error documentado incluso en entornos clínicos.
2. Medicamento correcto
Lee el nombre del medicamento antes de darlo — no solo el color o la forma de la pastilla. Muchos medicamentos tienen presentaciones similares. Ante cualquier duda, consulta antes de administrar.
3. Dosis correcta
Verifica la dosis en la receta o en la lista maestra de medicamentos — no de memoria. Las dosis pueden cambiar entre consultas. Un comprimido partido a la mitad no es lo mismo que medio comprimido indicado de forma diferente.
4. Vía correcta
Oral (tragado), sublingual (bajo la lengua), tópico (en la piel), transdérmico (parche), inhalado. Cada vía tiene una técnica específica y el medicamento puede no funcionar — o ser peligroso — si se usa por una vía incorrecta.
5. Horario correcto
Algunos medicamentos deben tomarse en ayunas, otros con comida, otros a hora exacta. El horario no es arbitrario — afecta la absorción y la eficacia. Consulta al farmacéutico o médico si hay dudas sobre el momento correcto.
El pastillero semanal — la herramienta más útil
Un pastillero semanal con compartimentos por día y horario es la inversión más simple y más efectiva para prevenir errores de medicación en el domicilio.
Debe tener compartimentos separados para cada día de la semana y al menos 2–3 horarios por día (mañana, mediodía, noche). Los pastilleros con tapa de apertura fácil facilitan el uso a cuidadores con dificultad manual. Disponibles en farmacias desde precios muy accesibles.
En un momento tranquilo, con buena iluminación, prepara todos los medicamentos de la semana siguiente. Verifica cada medicamento contra la lista maestra. Comprueba el stock — si alguno se está acabando, gestiona la receta con anticipación.
Si al final del día el compartimento del mediodía está lleno, los medicamentos de mediodía no se tomaron. Esta lógica simple funciona mejor que confiar en la memoria, especialmente cuando hay varios cuidadores que se turnan.
Los medicamentos que no están en el pastillero deben guardarse fuera del alcance del adulto mayor con deterioro cognitivo. Un armario con llave o un cajón cerrado con llave es suficiente en la mayoría de los casos.
Lista maestra de medicamentos
La lista maestra es el documento más importante del cuidado — más que cualquier informe médico. En una emergencia, es lo primero que necesita saber el equipo de urgencias.
Nombre del medicamento (nombre genérico y comercial). Para qué sirve. Dosis exacta. Horario y condiciones (con o sin alimentos, en ayunas). Médico que lo recetó y fecha de la última indicación. Alergias conocidas a medicamentos. Suplementos, vitaminas y medicamentos de venta libre que toma regularmente. Última actualización con fecha.
Mantén la lista en papel en un lugar visible del hogar (refrigerador), en el bolso cuando acompañes al adulto mayor a consultas, y en el teléfono del cuidador principal como foto o documento. Actualízala cada vez que haya un cambio de tratamiento — no después, en el momento.
Descargar checklist de medicamentosTécnica de administración oral
Con agua suficiente
La mayoría de los comprimidos deben tomarse con un vaso completo de agua (200 ml), no con un sorbo. El agua facilita la deglución y la disolución del medicamento en el estómago. Algunos — como los bifosfonatos para osteoporosis — requieren agua abundante y mantenerse de pie 30 minutos después.
¿Se puede partir o triturar?
Solo si el farmacéutico o médico lo autoriza expresamente. Medicamentos de liberación prolongada, con recubrimiento entérico o sublinguales NO pueden partirse ni triturarse — se altera su mecanismo de acción y puede haber sobredosis. Si hay dificultad para tragar pastillas, pregunta si existe presentación líquida.
Con qué NO mezclar
Toronja (pomelo): interactúa con muchos medicamentos cardiovasculares y anticoagulantes. Leche: puede reducir la absorción de algunos antibióticos y medicamentos para la tiroides. Alcohol: interactúa con casi todo — analgésicos, somníferos, antidiabéticos. Ante dudas, consulta al farmacéutico.
Dosis olvidada
Si se olvidó una dosis y ya pasó más de la mitad del intervalo hasta la próxima, salta esa dosis y continúa con el horario habitual. Nunca dobles la dosis siguiente. Para medicamentos críticos (anticoagulantes, antiepilépticos), consulta siempre al médico ante una dosis olvidada.
Reacciones adversas — cuándo actuar
Medicamentos que causan somnolencia
Somníferos, ansiolíticos, algunos antihipertensivos, antihistamínicos y analgésicos opioides pueden causar somnolencia excesiva o confusión. Si el adulto mayor está más dormido o confuso de lo habitual y hay un medicamento nuevo, es información relevante para el médico.
Medicamentos que aumentan el riesgo de caída
Antihipertensivos, diuréticos, somníferos y antidepresivos son los grupos que más aumentan el riesgo de caída en adultos mayores. Si hay caídas frecuentes y medicamentos recientes, informa al médico — frecuentemente hay alternativas con menor impacto sobre el equilibrio.
Polifarmacia — el riesgo de tomar muchos medicamentos
La polifarmacia — el uso simultáneo de 5 o más medicamentos — es muy frecuente en adultos mayores y aumenta significativamente el riesgo de interacciones, efectos adversos y errores de medicación.
Medicamentos recetados por distintos médicos que no se comunican entre sí. Medicamentos "por si acaso" que llevan meses sin revisión. Suplementos o remedios "naturales" que interactúan con medicamentos recetados. Más de 8–10 medicamentos diarios. Síntomas nuevos que podrían ser efectos adversos de medicamentos.
Solicita una "revisión de medicamentos" al médico de cabecera al menos una vez al año — especialmente si hay medicamentos de múltiples especialistas. Lleva la lista maestra completa a esa consulta.
Medicamentos gratuitos en el sistema público chileno
CESFAM — medicamentos crónicos
La mayoría de los medicamentos para enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, dislipidemia, hipotiroidismo, depresión) están disponibles gratuitamente en el CESFAM con receta vigente. Consulta en tu CESFAM qué medicamentos del adulto mayor están disponibles antes de comprar en farmacia.
GES — enfermedades garantizadas
Las enfermedades incluidas en el GES (AUGE) tienen garantía de acceso a medicamentos específicos. Para el adulto mayor, las más relevantes incluyen diabetes tipo 2, hipertensión, depresión, Alzheimer, EPOC y varios tipos de cáncer. Consulta al médico qué cubre el GES para cada diagnóstico.
Recetas y renovaciones
Las recetas de medicamentos crónicos deben renovarse periódicamente. El cuidador debe estar atento al vencimiento de las recetas para gestionar la renovación con anticipación — especialmente en medicamentos que requieren control médico previo (anticoagulantes, insulina, antidepresivos). Una receta vencida puede interrumpir el tratamiento.
Programas especiales
Algunos medicamentos de alto costo — como los para Alzheimer o ciertos tratamientos oncológicos — tienen programas de acceso especial a través del MINSAL o ISP. El médico especialista puede orientar sobre cómo acceder a ellos. No asumas que un medicamento caro no tiene cobertura sin preguntar.
Un sistema simple y consistente salva más vidas que cualquier tecnología
La lista maestra, el pastillero semanal y los 5 correctos son todo lo que necesitas para gestionar los medicamentos con seguridad.