¿Qué es la apnea obstructiva del sueño?
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es el cese repetido de la respiración durante el sueño por más de 10 segundos, causado por el colapso parcial o total de la vía aérea superior cuando los músculos de la garganta se relajan al dormir. Cada pausa genera una desaturación de oxígeno y una microactivación cerebral que fragmenta el sueño — sin que la persona lo recuerde.
En adultos mayores la AOS es extremadamente frecuente — entre el 30 y el 40% la tiene en algún grado — y frecuentemente ignorada porque sus síntomas se atribuyen al envejecimiento o se confunden con otras enfermedades. La somnolencia diurna, la fatiga y la falta de concentración del adulto mayor con apnea son frecuentemente diagnosticadas erróneamente como depresión o deterioro cognitivo.
Señales que el familiar puede observar
Consecuencias de la apnea no tratada
Hipertensión resistente
La apnea es la causa más frecuente de hipertensión resistente (que no responde a 3 o más medicamentos). Cada pausa respiratoria activa el sistema nervioso simpático elevando la presión. Tratar la apnea puede mejorar dramáticamente el control tensional.
Fibrilación auricular
Los pacientes con apnea tienen 2-3 veces más riesgo de fibrilación auricular y mayor recurrencia tras cardioversión si la apnea no está tratada. La apnea debe buscarse activamente en todo paciente con FA de difícil control.
Deterioro cognitivo
La hipoxia nocturna repetida daña el tejido cerebral. La apnea no tratada se asocia a mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. En adultos mayores con quejas cognitivas, descartar apnea es parte del estudio básico.
Accidentes por somnolencia
La somnolencia diurna severa por apnea multiplica el riesgo de accidentes de tráfico y caídas. En adultos mayores que siguen conduciendo, la apnea grave no tratada es un riesgo de seguridad real.
Diagnóstico
El diagnóstico de apnea se confirma con una polisomnografía (estudio del sueño) — un examen que registra la respiración, la saturación de oxígeno, las ondas cerebrales y los movimientos corporales durante una noche de sueño. Se puede realizar en un laboratorio de sueño hospitalario o con un equipo portátil en el domicilio.
El resultado se expresa como el índice de apnea-hipopnea (IAH): número de eventos respiratorios por hora de sueño. Leve: 5-15 eventos/hora. Moderado: 15-30. Grave: más de 30. El tratamiento con CPAP se indica habitualmente desde IAH moderado o en IAH leve con síntomas importantes.
El CPAP — el tratamiento más efectivo
El CPAP (Continuous Positive Airway Pressure) es un dispositivo que entrega aire a presión positiva continua a través de una mascarilla nasal o facial durante el sueño. Esta presión actúa como un "splint neumático" que mantiene la vía aérea abierta e impide el colapso.
Es el tratamiento de mayor evidencia para la AOS moderada a grave. Sus beneficios incluyen eliminación de los ronquidos y las apneas, mejora de la calidad del sueño, reducción de la somnolencia diurna, mejor control de la presión arterial y menor riesgo de eventos cardiovasculares.
El 30-40% de los pacientes tiene dificultades iniciales con el CPAP — incomodidad con la mascarilla, sequedad nasal o sensación de claustrofobia. La mayoría de estos problemas se resuelven con ajuste de la mascarilla, humidificador integrado y acompañamiento del técnico. Los primeros 1-2 meses son los más difíciles; la adherencia mejora enormemente después.
Alternativas al CPAP
- Dispositivos de avance mandibular: férulas dentales que adelantan la mandíbula durante el sueño. Efectivos en apnea leve-moderada y en pacientes que no toleran el CPAP.
- Cambio de posición: dormir de lado (no boca arriba) reduce significativamente los eventos en apnea posicional.
- Baja de peso: el exceso de peso en el cuello contribuye a la apnea — bajar de peso puede reducir la severidad.
Recursos en Chile
Derivación a especialista
Ante sospecha de apnea, el médico del CESFAM puede derivar a broncopulmonar o a una unidad de trastornos del sueño para estudio con polisomnografía. Algunos hospitales públicos tienen laboratorios de sueño.
Fibrilación auricular — conexión importante
Si tu familiar tiene FA de difícil control, la apnea del sueño puede ser parte del problema. Ver guía de fibrilación auricular.
Ver guía →Insomnio asociado
Apnea e insomnio frecuentemente coexisten. El tratamiento debe abordar ambas condiciones a la vez para mejorar la calidad del sueño.
Ver guía →Control del peso
La obesidad es el principal factor de riesgo de apnea. Bajar de peso puede reducir la severidad o incluso resolver la apnea en casos moderados.
Ver guía →¿Tu familiar ronca fuerte o tiene pausas respiratorias?
Evalúa su nivel de dependencia y conoce los recursos disponibles en Chile.