¿Qué es la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardíaca más frecuente en adultos mayores. En lugar de contraerse de forma coordinada y rítmica, las aurículas (las cámaras superiores del corazón) laten de manera caótica y muy rápida — entre 300 y 600 impulsos por minuto — lo que hace que los ventrículos tampoco bombeen con eficiencia.
El resultado es un pulso irregular, que puede sentirse como palpitaciones o "saltos" en el corazón, aunque muchas personas — especialmente adultos mayores — no sienten nada y la FA se descubre de forma casual en un electrocardiograma de rutina.
El problema más grave de la FA no es el ritmo irregular en sí, sino que la sangre que se estanca en las aurículas puede coagularse y formar trombos. Si un trobo llega al cerebro, produce un ACV. Por eso el tratamiento anticoagulante es la piedra angular del manejo de la FA.
La FA paroxística aparece y desaparece sola. La persistente dura más de 7 días y necesita tratamiento para revertirla. La permanente es aquella en que médico y paciente deciden no intentar restablecer el ritmo normal y solo controlar la frecuencia. El tratamiento anticoagulante se indica en todas las formas.
Síntomas y cómo detectarla
Hasta un 30% de las personas con FA no tienen síntomas. El diagnóstico se realiza con un electrocardiograma (ECG), disponible en todos los CESFAM.
Cómo detectar el pulso irregular en casa
Una forma simple de sospechar FA es tomarse el pulso en la muñeca durante 60 segundos. Si los latidos no son regulares — si hay pausas irregulares entre ellos — consultar al médico para que realice un ECG. Muchos smartwatches y tensiómetros modernos también pueden detectar ritmos irregulares, aunque no reemplazan al electrocardiograma.
El riesgo de ACV en la fibrilación auricular
Una persona con FA tiene entre 4 y 5 veces más riesgo de sufrir un ACV que alguien sin arritmia. Los ACV asociados a FA suelen ser más graves y dejan secuelas más severas que los de otras causas.
Para decidir si un paciente necesita anticoagulación, el médico usa la escala CHA₂DS₂-VASc, que suma puntos según factores de riesgo: insuficiencia cardíaca, hipertensión, edad mayor de 75 años, diabetes, ACV previo, enfermedad vascular y sexo femenino. En la mayoría de los adultos mayores con FA, el puntaje justifica la anticoagulación.
Tratamiento anticoagulante
La anticoagulación es el tratamiento más importante en la FA porque previene la formación de trombos y reduce el riesgo de ACV en más de un 60%. El médico elige el anticoagulante más adecuado según la edad, la función renal y otros medicamentos.
Anticoagulantes orales directos (ACODs)
Apixabán, rivaroxabán y dabigatrán son los más usados actualmente. No requieren controles de laboratorio periódicos ni ajustes de dieta. Son la primera elección en la mayoría de los pacientes con FA y función renal conservada.
Acenocumarol / Warfarina
Anticoagulantes clásicos que requieren controles periódicos del INR (tiempo de protrombina) para mantener el nivel terapéutico. Son la alternativa cuando los ACODs no están disponibles o están contraindicados. El rango terapéutico es estrecho y se ve afectado por alimentos y medicamentos.
Control de la frecuencia cardíaca
Además de anticoagular, el médico puede prescribir betabloqueadores o digoxina para controlar la frecuencia ventricular y mejorar los síntomas. El objetivo habitual es mantener la frecuencia entre 60 y 100 latidos por minuto en reposo.
Cuidado diario y rol del familiar
Es el medicamento más importante y el que más consecuencias tiene si se olvida o se duplica. Usar pastillero semanal y establecer un horario fijo ligado a una actividad diaria (desayuno, cena).
Los anticoagulantes interactúan con decenas de fármacos — incluyendo ibuprofeno, aspirina y muchos antibióticos. Usar siempre la herramienta de interacciones y consultar al médico o farmacéutico antes de cualquier cambio.
Hematomas grandes sin golpe aparente, sangre en orina o deposiciones, hemorragia nasal que no cede en 10 minutos, o cualquier sangrado que no para. Consultar al médico si aparecen — puede ser necesario ajustar la dosis.
Un paciente anticoagulado que cae tiene riesgo de hemorragia interna grave. Ver la guía de prevención de caídas y adaptar el hogar para reducir ese riesgo.
El INR (para pacientes con acenocumarol) debe controlarse periódicamente. Los ACODs requieren control de función renal al menos una vez al año. No espaciar los controles aunque el paciente se sienta bien.
Recursos en Chile
GES — Fibrilación auricular
La FA está cubierta por el GES, garantizando acceso a ECG, ecocardiograma, Holter de ritmo y tratamiento anticoagulante en FONASA e ISAPRE. Solicítalo en tu CESFAM o cardiólogo tratante.
Anticoagulantes en CESFAM
El acenocumarol está disponible gratuitamente en la red pública para pacientes FONASA con GES. Los ACODs tienen cobertura parcial en algunos tramos. Consulta disponibilidad en tu CESFAM.
Ver más →Prevención de caídas
Fundamental en pacientes anticoagulados. Revisa nuestra guía completa con adaptaciones del hogar y ejercicios de equilibrio para reducir el riesgo.
Ver guía →Interacciones de medicamentos
Los anticoagulantes tienen muchas interacciones. Verifica siempre antes de agregar un medicamento nuevo, incluyendo los de venta libre.
Verificar interacciones →¿Tu familiar tiene fibrilación auricular?
Evalúa su nivel de dependencia y conoce los recursos disponibles en Chile.