¿Qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad ocular caracterizada por la destrucción progresiva del nervio óptico — el cable que conecta el ojo con el cerebro y transmite toda la información visual. En la mayoría de los casos, esta destrucción es causada por una presión intraocular elevada que daña las fibras nerviosas de forma irreversible.
Lo que hace al glaucoma especialmente peligroso es su silencio. El glaucoma de ángulo abierto — el tipo más frecuente — no produce dolor ni visión borrosa hasta etapas muy avanzadas. La pérdida visual comienza en la periferia del campo visual y el cerebro compensa automáticamente el déficit — de modo que la persona no nota nada hasta que ya ha perdido entre el 30 y el 40% de las fibras nerviosas.
Por eso se llama "el ladrón silencioso de la visión". El único modo de detectarlo antes de que cause daño significativo es el control oftalmológico periódico con medición de la presión intraocular y evaluación del nervio óptico.
Factores de riesgo
Tener un familiar de primer grado (padre, madre, hermano) con glaucoma multiplica por 4-9 el riesgo personal. Si hay antecedente familiar, el control oftalmológico anual con medición de presión y evaluación del nervio óptico debe comenzar a los 40 años, no esperar a los 60.
Diagnóstico
El diagnóstico de glaucoma requiere una evaluación oftalmológica completa que incluye varios componentes — ninguno solo es suficiente.
Tonometría — medición de la presión intraocular
La presión intraocular normal está entre 10 y 21 mmHg. Una presión elevada es el principal factor de riesgo, pero no es diagnóstico de glaucoma por sí sola — hay glaucoma con presión normal y personas con presión alta sin daño. La tonometría es el tamizaje inicial.
Oftalmoscopía — evaluación del nervio óptico
El oftalmólogo examina directamente el nervio óptico buscando signos de daño glaucomatoso: excavación aumentada, hemorragias en la papila o pérdida de fibras nerviosas. Es el examen más específico del diagnóstico.
Campimetría — campo visual
Mide la extensión y la calidad del campo visual del paciente. Detecta los defectos característicos del glaucoma (escotomas arcuatos, defecto nasal) y sirve para monitorizar la progresión con el tiempo.
OCT — tomografía coherencia óptica
Mide el grosor de la capa de fibras nerviosas de la retina con precisión micrométrica. Detecta pérdida de fibras antes de que aparezcan defectos en el campo visual — permite diagnóstico y seguimiento muy tempranos.
Tratamiento con gotas
El objetivo del tratamiento es bajar la presión intraocular para detener o enlentecer el daño del nervio óptico. Las gotas oftálmicas son el tratamiento de primera línea en la mayoría de los casos.
Tipos de gotas más usadas
- Análogos de prostaglandinas (latanoprost, bimatoprost, travoprost): primera línea en glaucoma de ángulo abierto. Se aplican una vez al día, generalmente de noche. Muy efectivas bajando la presión. Pueden producir oscurecimiento del iris y crecimiento de las pestañas.
- Betabloqueadores (timolol): muy usados solos o en combinación. Reducen la producción de humor acuoso. Precaución en pacientes con asma, EPOC o insuficiencia cardíaca — pueden absorberse sistémicamente.
- Inhibidores de anhidrasa carbónica (dorzolamida, brinzolamida): en gotas o tabletas. Se usan como segunda línea o en combinación.
- Alfa-2 agonistas (brimonidina): reducen la producción y aumentan el drenaje del humor acuoso. Se usan como segunda línea o cuando los betabloqueadores están contraindicados.
Láser y cirugía
Cuando las gotas no son suficientes o el paciente no las tolera, el oftalmólogo puede proponer trabeculoplastia con láser (que mejora el drenaje del ojo) o cirugía filtrante (trabeculectomía), que crea una nueva vía de drenaje. Ambas están cubiertas por el GES.
Glaucoma agudo de ángulo cerrado — emergencia
Es un tipo raro pero grave de glaucoma en que el ángulo de drenaje se cierra bruscamente, produciendo un aumento súbito y masivo de la presión intraocular. A diferencia del glaucoma crónico, produce síntomas intensos y es una emergencia médica.
- Dolor ocular intenso y repentino.
- Visión borrosa con halos de colores alrededor de las luces.
- Ojo rojo intenso.
- Náuseas y vómitos.
- Pupila fija en posición media, no reactiva a la luz.
Preguntas frecuentes
No tiene cura, pero sí tratamiento efectivo que detiene su progresión. El daño ya producido en el nervio óptico es irreversible, pero con el tratamiento correcto se puede preservar la visión restante durante décadas.
En la mayoría de los casos sí. Son un tratamiento crónico que se usa todos los días para mantener la presión intraocular controlada. Suspenderlas, aunque sea brevemente, puede producir daño adicional irreversible.
Las gotas de timolol (betabloqueador) pueden absorberse sistémicamente y empeorar el asma, el EPOC o la insuficiencia cardíaca. Si hay estas condiciones, informar al oftalmólogo para usar alternativas más seguras como los análogos de prostaglandinas.
Habitualmente cada 3-6 meses en la etapa inicial de ajuste del tratamiento, y luego cada 6-12 meses una vez estabilizado. Los controles incluyen medición de presión, evaluación del nervio óptico y campo visual periódico.
Recursos en Chile
GES — Glaucoma
El glaucoma está cubierto por el GES, garantizando diagnóstico oftalmológico, tratamiento con colirios hipotensores y seguimiento con plazos máximos en FONASA e ISAPRE.
Ver guía GES →Cataratas — frecuentemente coexisten
Las cataratas y el glaucoma coexisten frecuentemente en adultos mayores. Ambas pueden manejarse en forma coordinada con el mismo oftalmólogo.
Ver guía →Interacciones de medicamentos
Las gotas de timolol pueden interactuar con betabloqueadores sistémicos y otros cardiovasculares. Verificar siempre.
Verificar →Prevención de caídas
La pérdida de visión periférica por glaucoma aumenta el riesgo de caídas. Ver la guía de prevención de caídas para adaptaciones del hogar.
Ver guía →¿Tu familiar tiene glaucoma o factores de riesgo?
Evalúa su nivel de dependencia y conoce los recursos disponibles en Chile.