Patología sensorial · Chile

Glaucoma en el adulto mayor: el ladrón silencioso de la visión

El glaucoma destruye el nervio óptico sin dar síntomas hasta que la visión periférica ya está gravemente dañada. No tiene cura — pero con gotas diarias se puede preservar la visión restante durante décadas.

3%de los mayores de 65 tiene glaucoma en Chile
50%de los casos no está diagnosticado
GEScubre diagnóstico y tratamiento con colirios

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad ocular caracterizada por la destrucción progresiva del nervio óptico — el cable que conecta el ojo con el cerebro y transmite toda la información visual. En la mayoría de los casos, esta destrucción es causada por una presión intraocular elevada que daña las fibras nerviosas de forma irreversible.

Lo que hace al glaucoma especialmente peligroso es su silencio. El glaucoma de ángulo abierto — el tipo más frecuente — no produce dolor ni visión borrosa hasta etapas muy avanzadas. La pérdida visual comienza en la periferia del campo visual y el cerebro compensa automáticamente el déficit — de modo que la persona no nota nada hasta que ya ha perdido entre el 30 y el 40% de las fibras nerviosas.

Por eso se llama "el ladrón silencioso de la visión". El único modo de detectarlo antes de que cause daño significativo es el control oftalmológico periódico con medición de la presión intraocular y evaluación del nervio óptico.

El daño ya producido es irreversible

A diferencia de las cataratas, el daño del glaucoma en el nervio óptico no se recupera con tratamiento. El tratamiento solo detiene la progresión — no restaura la visión perdida. Por eso el diagnóstico temprano es tan crítico.

Factores de riesgo

Edad mayor de 60 años
Antecedente familiar de glaucoma
Presión intraocular elevada
Miopía severa (riesgo de glaucoma de ángulo abierto)
Hipermetropía severa (riesgo de glaucoma de ángulo cerrado)
Diabetes o hipertensión arterial
Uso crónico de corticoides (en gotas o sistémicos)
Origen africano o latinoamericano (mayor prevalencia)
Antecedente familiar — el factor de riesgo más importante

Tener un familiar de primer grado (padre, madre, hermano) con glaucoma multiplica por 4-9 el riesgo personal. Si hay antecedente familiar, el control oftalmológico anual con medición de presión y evaluación del nervio óptico debe comenzar a los 40 años, no esperar a los 60.

Diagnóstico

El diagnóstico de glaucoma requiere una evaluación oftalmológica completa que incluye varios componentes — ninguno solo es suficiente.

Tonometría — medición de la presión intraocular

La presión intraocular normal está entre 10 y 21 mmHg. Una presión elevada es el principal factor de riesgo, pero no es diagnóstico de glaucoma por sí sola — hay glaucoma con presión normal y personas con presión alta sin daño. La tonometría es el tamizaje inicial.

Oftalmoscopía — evaluación del nervio óptico

El oftalmólogo examina directamente el nervio óptico buscando signos de daño glaucomatoso: excavación aumentada, hemorragias en la papila o pérdida de fibras nerviosas. Es el examen más específico del diagnóstico.

Campimetría — campo visual

Mide la extensión y la calidad del campo visual del paciente. Detecta los defectos característicos del glaucoma (escotomas arcuatos, defecto nasal) y sirve para monitorizar la progresión con el tiempo.

OCT — tomografía coherencia óptica

Mide el grosor de la capa de fibras nerviosas de la retina con precisión micrométrica. Detecta pérdida de fibras antes de que aparezcan defectos en el campo visual — permite diagnóstico y seguimiento muy tempranos.

Tratamiento con gotas

El objetivo del tratamiento es bajar la presión intraocular para detener o enlentecer el daño del nervio óptico. Las gotas oftálmicas son el tratamiento de primera línea en la mayoría de los casos.

Tipos de gotas más usadas

  • Análogos de prostaglandinas (latanoprost, bimatoprost, travoprost): primera línea en glaucoma de ángulo abierto. Se aplican una vez al día, generalmente de noche. Muy efectivas bajando la presión. Pueden producir oscurecimiento del iris y crecimiento de las pestañas.
  • Betabloqueadores (timolol): muy usados solos o en combinación. Reducen la producción de humor acuoso. Precaución en pacientes con asma, EPOC o insuficiencia cardíaca — pueden absorberse sistémicamente.
  • Inhibidores de anhidrasa carbónica (dorzolamida, brinzolamida): en gotas o tabletas. Se usan como segunda línea o en combinación.
  • Alfa-2 agonistas (brimonidina): reducen la producción y aumentan el drenaje del humor acuoso. Se usan como segunda línea o cuando los betabloqueadores están contraindicados.
Las gotas son un tratamiento crónico — nunca suspenderlas sin indicación médica

Las gotas para el glaucoma deben aplicarse todos los días, a la misma hora, indefinidamente. Suspenderlas aunque sea por unos días puede producir un rebote de la presión con daño adicional al nervio óptico. Si hay efectos secundarios, consultar al oftalmólogo antes de modificar el tratamiento.

Láser y cirugía

Cuando las gotas no son suficientes o el paciente no las tolera, el oftalmólogo puede proponer trabeculoplastia con láser (que mejora el drenaje del ojo) o cirugía filtrante (trabeculectomía), que crea una nueva vía de drenaje. Ambas están cubiertas por el GES.

Glaucoma agudo de ángulo cerrado — emergencia

Es un tipo raro pero grave de glaucoma en que el ángulo de drenaje se cierra bruscamente, produciendo un aumento súbito y masivo de la presión intraocular. A diferencia del glaucoma crónico, produce síntomas intensos y es una emergencia médica.

  • Dolor ocular intenso y repentino.
  • Visión borrosa con halos de colores alrededor de las luces.
  • Ojo rojo intenso.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pupila fija en posición media, no reactiva a la luz.
Ir a urgencias de inmediato

El glaucoma agudo de ángulo cerrado puede causar ceguera permanente en horas si no se trata. Es una urgencia oftalmológica que requiere atención inmediata con medicamentos para bajar la presión y posteriormente láser preventivo en ambos ojos.

Preguntas frecuentes

¿El glaucoma tiene cura?

No tiene cura, pero sí tratamiento efectivo que detiene su progresión. El daño ya producido en el nervio óptico es irreversible, pero con el tratamiento correcto se puede preservar la visión restante durante décadas.

¿Las gotas para glaucoma se usan toda la vida?

En la mayoría de los casos sí. Son un tratamiento crónico que se usa todos los días para mantener la presión intraocular controlada. Suspenderlas, aunque sea brevemente, puede producir daño adicional irreversible.

¿Las gotas para glaucoma afectan el corazón o los pulmones?

Las gotas de timolol (betabloqueador) pueden absorberse sistémicamente y empeorar el asma, el EPOC o la insuficiencia cardíaca. Si hay estas condiciones, informar al oftalmólogo para usar alternativas más seguras como los análogos de prostaglandinas.

¿Con qué frecuencia hay que controlarse si se tiene glaucoma?

Habitualmente cada 3-6 meses en la etapa inicial de ajuste del tratamiento, y luego cada 6-12 meses una vez estabilizado. Los controles incluyen medición de presión, evaluación del nervio óptico y campo visual periódico.

Recursos en Chile

GES — Glaucoma

El glaucoma está cubierto por el GES, garantizando diagnóstico oftalmológico, tratamiento con colirios hipotensores y seguimiento con plazos máximos en FONASA e ISAPRE.

Ver guía GES →

Cataratas — frecuentemente coexisten

Las cataratas y el glaucoma coexisten frecuentemente en adultos mayores. Ambas pueden manejarse en forma coordinada con el mismo oftalmólogo.

Ver guía →

Interacciones de medicamentos

Las gotas de timolol pueden interactuar con betabloqueadores sistémicos y otros cardiovasculares. Verificar siempre.

Verificar →

Prevención de caídas

La pérdida de visión periférica por glaucoma aumenta el riesgo de caídas. Ver la guía de prevención de caídas para adaptaciones del hogar.

Ver guía →

¿Tu familiar tiene glaucoma o factores de riesgo?

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