Tipos de incontinencia urinaria
No toda incontinencia es igual. El tipo determina el tratamiento — por eso el diagnóstico correcto es el primer paso.
Pérdida de orina al toser, estornudar, reír, saltar o hacer esfuerzo físico. Causada por debilidad del suelo pélvico. Se trata principalmente con ejercicios de Kegel y fisioterapia de suelo pélvico.
Urgencia intensa e incontrolable para orinar que no da tiempo de llegar al baño. La vejiga se contrae involuntariamente. Se trata con medicamentos antimuscarínicos y entrenamiento vesical.
Combinación de los dos tipos anteriores — la más frecuente en mujeres mayores. Requiere tratamiento combinado.
La vejiga nunca se vacía completamente y se desborda. Frecuente en hombres con HBP o en pacientes con daño neurológico (diabetes, Parkinson). Produce pérdida de orina en pequeñas cantidades de forma continua.
La vejiga funciona bien pero el paciente no puede llegar al baño a tiempo por limitaciones físicas (movilidad reducida) o cognitivas (demencia). El tratamiento es adaptar el entorno y establecer un programa de micciones regular.
Causas frecuentes — muchas son tratables
Medicamentos — causa muy frecuente y reversible
Diuréticos (aumentan el volumen de orina), sedantes y benzodiacepinas (reducen el control), inhibidores de la ECA (tos que causa escapes), bloqueadores alfa (relajan el esfínter), anticolinérgicos en exceso (retención). Revisar todos los medicamentos ante incontinencia nueva o que empeora.
Infección urinaria — descartar siempre
Una infección urinaria puede causar urgencia e incontinencia aguda. Siempre descartar con urocultivo antes de iniciar tratamiento para incontinencia crónica, especialmente si los síntomas aparecieron de forma brusca.
Disfunción del suelo pélvico
Los partos vaginales, la menopausia y el envejecimiento debilitan los músculos del suelo pélvico — especialmente en mujeres. Esta debilidad es la causa principal de la incontinencia de estrés y es tratable con ejercicios dirigidos.
Ejercicios de suelo pélvico — la intervención más efectiva
Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico y son el tratamiento de primera línea para la incontinencia de estrés y mixta. Con práctica constante durante 3 meses, el 70-80% de los pacientes mejora significativamente.
Son los músculos que se contraen para cortar el chorro de orina a la mitad. Solo para identificarlos — no hacer este ejercicio regularmente durante la micción. También son los que se contraen para evitar una flatulencia.
Contraer los músculos del suelo pélvico durante 5 segundos, luego relajar completamente 10 segundos. Repetir 10-15 veces. Hacer esto 3 veces al día. No contener la respiración ni contraer los glúteos o abdomen.
A las 2-3 semanas, aumentar la contracción a 10 segundos. Con el tiempo, llegar a 10 repeticiones de 10 segundos, 3 veces al día. Los resultados se notan entre las 6 y 12 semanas.
Un kinesiólogo o matrona capacitada puede verificar que se están haciendo correctamente y agregar biofeedback u otros tratamientos. La supervisión profesional mejora significativamente los resultados.
Para la vejiga hiperactiva, además de los ejercicios de suelo pélvico se usa el "entrenamiento vesical" — ir al baño a horarios fijos e ir postergando gradualmente el tiempo entre micciones. El objetivo es reeducar la vejiga a aguantar más tiempo sin urgencia. El médico o kinesiólogo diseña el programa.
Hábitos y dieta
- Hidratación adecuada pero no excesiva: reducir el agua no mejora la incontinencia — la orina concentrada irrita la vejiga. 6-8 vasos al día es correcto. Reducir los líquidos en las 2-3 horas antes de dormir para disminuir la nocturia.
- Evitar cafeína y alcohol: ambos irritan la vejiga y aumentan la urgencia. El café, el té negro, las bebidas cola y el alcohol empeoran la incontinencia de urgencia.
- Mantener el peso saludable: el sobrepeso aumenta la presión sobre el suelo pélvico. Bajar de peso mejora la incontinencia de estrés.
- Tratar el estreñimiento: el estreñimiento aumenta la presión sobre la vejiga y empeora la incontinencia. Ver guía de estreñimiento.
- Evitar ir al baño "por si acaso": ir al baño cada vez que hay una pequeña gana reduce la capacidad funcional de la vejiga con el tiempo. Esperar la urgencia moderada antes de ir.
Tratamiento médico
Medicamentos para la vejiga hiperactiva
Los antimuscarínicos (oxibutinina, solifenacina, tolterodina) y los agonistas beta-3 (mirabegrón) reducen las contracciones involuntarias de la vejiga. En adultos mayores, los antimuscarínicos deben usarse con precaución — pueden producir confusión, estreñimiento y retención urinaria. El mirabegrón tiene mejor perfil de seguridad en adultos mayores.
Tratamientos especializados
Cuando los tratamientos conservadores y farmacológicos no son suficientes, el urólogo o ginecólogo puede evaluar opciones como la neuromodulación sacra, las inyecciones de toxina botulínica en la vejiga, o en mujeres con incontinencia de estrés, la cirugía de cabestrillo (sling) — un procedimiento ambulatorio con excelentes resultados.
Recursos en Chile
Derivación en el CESFAM
El médico del CESFAM puede evaluar la incontinencia, solicitar urocultivo para descartar infección, revisar los medicamentos y derivar a kinesiólogo de suelo pélvico o especialista según necesidad.
Prevención de caídas
La nocturia — levantarse de noche a orinar — es una causa frecuente de caídas. Mejorar la iluminación del camino al baño y el tratamiento de la incontinencia reducen ese riesgo.
Ver guía →Medicamentos que empeoran la incontinencia
Revisar todos los medicamentos — diuréticos, sedantes, IECAs — antes de iniciar tratamiento para la incontinencia. Muchos casos se resuelven con un ajuste farmacológico.
Verificar →Guía del cuidador
El cuidador tiene un rol fundamental en el manejo de la incontinencia — en el programa de micciones, los ejercicios y la adaptación del entorno.
Ver guía →¿Tu familiar tiene incontinencia urinaria?
No es normal — tiene tratamiento. Evalúa su nivel de dependencia.