¿Qué es el ACV?
El accidente cerebrovascular (ACV) — también llamado derrame cerebral o ictus — ocurre cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se interrumpe de forma súbita. Sin sangre, las células cerebrales comienzan a morir en minutos. El daño resultante depende de qué parte del cerebro se ve afectada y cuánto tiempo estuvo sin sangre.
Existen dos tipos principales. El ACV isquémico — el más frecuente, representa el 80% de los casos — ocurre cuando un coágulo bloquea una arteria cerebral. El ACV hemorrágico ocurre cuando una arteria se rompe y sangra dentro del cerebro. El tratamiento es distinto según el tipo, por lo que el diagnóstico urgente con scanner es fundamental.
El ACV es la primera causa de discapacidad en adultos mayores en Chile y la segunda causa de muerte. Sin embargo, es en gran medida prevenible — entre el 80 y el 90% de los ACV tienen factores de riesgo tratables — y su pronóstico ha mejorado enormemente con el acceso rápido a tratamiento.
La regla FAST: reconocer el ACV en segundos
La regla FAST es la forma más simple y efectiva de reconocer los síntomas de un ACV. Memorizarla puede salvar la vida de tu familiar.
¿Le pide que sonría? ¿Un lado de la cara cae o se tuerce? ¿La boca o el párpado están desviados?
¿Puede levantar ambos brazos? ¿Uno cae solo o no puede levantarlo? ¿Siente debilidad o entumecimiento en un lado?
¿Puede repetir una frase simple? ¿El habla es confusa, arrastrada o no puede hablar? ¿No entiende lo que se le dice?
Si cualquiera de las anteriores es positiva: llama al SAMU (131) inmediatamente. Anota la hora en que comenzaron los síntomas.
Visión doble o pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos, dolor de cabeza súbito e intensísimo "el peor de mi vida", pérdida del equilibrio o coordinación repentina, mareos intensos con dificultad para caminar.
Qué hacer en la emergencia
SAMU — Servicio de Atención Médica de Urgencia
Llama de inmediato. Di claramente: "Creo que está teniendo un ACV". Anota la hora de inicio de los síntomas.
Indica los síntomas y la hora exacta en que comenzaron. El SAMU activará el protocolo de ACV para que el hospital esté preparado antes de que llegues.
El ACV puede afectar la deglución. Dar agua, medicamentos o alimentos puede causar una aspiración. Ni siquiera aspirina, a diferencia del infarto — puede ser contraproducente si el ACV es hemorrágico.
La posición de recuperación (de lado, con la cabeza ligeramente elevada) previene la aspiración si vomita. No lo acuestes boca arriba si está inconsciente.
El hospital necesita saber que viene un ACV para preparar el scanner y el equipo. La ambulancia activa ese protocolo. En auto, se pierde tiempo y no hay recursos si el paciente se deteriora en el trayecto.
El equipo médico necesita saber si toma anticoagulantes, antiagregantes u otros medicamentos — esto cambia el tratamiento posible.
Tratamiento hospitalario
El tratamiento del ACV isquémico tiene una ventana de tiempo estrecha. La trombolisis intravenosa es efectiva hasta 4,5 horas desde el inicio de los síntomas. La trombectomía mecánica — extracción del coágulo con catéter — puede realizarse hasta 24 horas en casos seleccionados.
Trombolisis intravenosa (rtPA)
Medicamento que disuelve el coágulo administrado por vía venosa. Solo para ACV isquémico, dentro de las 4,5 horas de inicio de síntomas y sin contraindicaciones. El GES garantiza acceso en los hospitales de mayor complejidad.
Trombectomía mecánica
Procedimiento endovascular que extrae el coágulo con un dispositivo introducido por catéter. Es el tratamiento más efectivo en oclusiones de grandes vasos y puede realizarse hasta 24 horas en centros especializados.
Unidad de ACV
Los pacientes atendidos en unidades especializadas de ACV tienen mejor pronóstico que los atendidos en sala general. En Chile, los hospitales de mayor complejidad cuentan con estas unidades. El GES garantiza la derivación oportuna.
Secuelas y rehabilitación
Las secuelas del ACV dependen de qué parte del cerebro se dañó y cuánto tejido se perdió. La recuperación es posible gracias a la neuroplasticidad — la capacidad del cerebro de reorganizarse y compensar las áreas dañadas — pero requiere rehabilitación intensiva y temprana.
Secuelas más frecuentes
- Hemiparesia o hemiplejia: debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, el brazo o la pierna.
- Afasia: dificultad para hablar, entender, leer o escribir. Muy frecuente en ACV del hemisferio izquierdo.
- Disfagia: dificultad para tragar, que puede causar neumonías por aspiración.
- Deterioro cognitivo: problemas de memoria, atención y planificación post-ACV.
- Depresión post-ACV: afecta hasta al 30% de los sobrevivientes y es un predictor importante del resultado funcional.
- Caídas: el déficit motor y de equilibrio aumenta drásticamente el riesgo.
El rol de la rehabilitación
La kinesiología, la terapia ocupacional y la fonoaudiología son pilares de la recuperación post-ACV. La rehabilitación debe iniciarse lo antes posible — idealmente dentro de las primeras 24-48 horas de estabilización — y continuarse de forma intensiva durante semanas o meses. El GES cubre la rehabilitación post-ACV con plazos garantizados.
La mayor parte de la recuperación ocurre en los primeros 3-6 meses, pero el cerebro sigue reorganizándose durante 1-2 años. No desistir de la rehabilitación aunque el progreso se sienta lento — cada semana de trabajo tiene impacto real.
Prevención del segundo ACV
Quien tuvo un ACV tiene entre 10 y 15 veces más riesgo de sufrir otro en el primer año. La prevención secundaria es la intervención más efectiva disponible.
Controlar la presión arterial
La hipertensión es el principal factor de riesgo del ACV. El objetivo post-ACV es mantener la presión bajo 130/80 mmHg. Ver guía de hipertensión.
Tratar la fibrilación auricular
Si el ACV fue causado por una FA, la anticoagulación oral es obligatoria. Ver guía de fibrilación auricular.
Antiagregantes plaquetarios
En ACV isquémico no cardioembólico, aspirina u otros antiagregantes reducen el riesgo de recurrencia. No suspenderlos sin indicación médica.
Prevención de caídas
Las secuelas motoras del ACV aumentan el riesgo de caídas. Ver la guía de prevención de caídas y adaptar el hogar.
¿Tu familiar tuvo un ACV?
Evalúa su nivel de dependencia y conoce los recursos de apoyo disponibles en Chile.